De un tiempo a esta parte, y como vengo diciendo siempre que alguien me pregunta, HTZ se ha convertido en algo que va más allá del simple hobby de dibujante loco.

HTZ es, a día de hoy, una ocupación permanente en mi vida y una suerte de “trabajo completo” de al menos media jornada. Y oye, es algo muy guay, divertido y satisfactorio. Creo que a nadie se le escapa, tampoco, que pese a estar aquí de buen rollo y de ofrecer tiras cómicas diarias gratuitas, uno no puede vivir del aire.

La monetización es real, existe y está flotando por todas partes. Tengo publicidad, botones de Paypal y de Flattr, camiseticas, pegatinas y los propios libros recopilatorios. Soy de los muchos creadores de cosas que hay por Internet que pensamos que el ofrecer tu producto gratix no está reñido con el poder vivir de ello (o al menos no perder pasta y, con suerte, sacarse un sobresueldo para pagar el alquiler, la hipoteca o parte de la nevera llena del mes).

No voy a extenderme mucho sobre esto ya que hay muchos ejemplos (de aquí algunos, aunque la mayoría son de habla inglesa) de tipos que viven únicamente de lo que dibujan en la red. Simplemente les pongo en situación para una nueva inicitiva que lanzo aquí, en HTZ: El mecenazgo con Patreon.

Patreon

Resumidamente: Patreon es un sistema de suscripción a un contenido que te mola mucho y por el que quieres pagar. Es un “Eh, tío, me mola tu mierda, me suscribo y cada mes te voy a dar X tazos para que no mueras de hambre y acabes en una morgue sin identificar”.

Con un par de clicks, se puede ajustar la candidad deseada y uno pasa automáticamente a ser un mecenas de las artes, que es un palabro muy molón y con el que seguro que da uno de que hablar en las cenas familiares.

Ahora la pregunta: ¿Esto de Patreon va a afectar al cómic? ¿Me perderé alguna actualización si no colaboro? ¿Seré peor persona? ¿Llorarás por las noches?

No a todo (bueno, lo último sí, pero es por otras cosas. Es genético). Esto de Patreon es un servicio voluntario. Insisto mucho en que el contenido en sí no se va a ver afectado. Nunca. Never. None. Nope.

Hay, eso sí, recompensas a varios niveles para los avispados que se adentren al noble mundo del mecenazgo:

  • Sorteos varios de dibujos y avatares para los mecenas.
  • Envíos de tiras firmadas impresas en papel tradicional de ese toda la vida.
  • La posibilidad de que le invite a una cerveza si algún día nos cruzamos por la vida.
  • La posibilidad (si hay suficiente flujo de cash y eso me permite sacar tiempo) de actualizar de lunes a domingo ahí a lo loco.

Y alguna que otra sorpresa más… (no dejéis de mirar la página de Patreon, que ahí lo explica todo).

Así pues, lectores, amigos, humanos en general. Siéntanse libres de elegir lo que prefieran, lo que más les convenga y, sobretodo, lo que crean más justo. Yo, por mi parte, espero seguir haciendo mi mierda durante mucho tiempo más y espero también que les guste tanto como me apasiona a mi dibujarla.

(¡Sí, es una despedida muy típica pero, joder, es que es cierto!)